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Este es un vídeo de la subida al Pikes Peak, una “montañita” americana en la cual “locos” de la velocidad la “escalan” con coches de potencias abusivas y con una pericia que ya muchos desearian. Este documental de 5 minutos gano bastantes premios en el año 90. El coche, un Peugeot 405 T16, una máquina de la época. El piloto: el increible Ari Vatanen.
Da igual que no te gusten los coches: podrás comprobar que lo que hacen estos pilotos es simplemente admirable (de punta los momentos que se cubre del sol con la mano…)
La primera obsesión fueron la velocidad máxima de un coche y lo que tardaba en acelerar de 0 a 100km/h. Claro, cosas de niños. Luego fue la potencia de un coche: cuantos más CV mejor!! Luego los cilindros, que si 4 ó 6 u 8. Luego descubrí el par motor y a día de hoy es un número que me fascina.
Os lo voy a explicar: para hacerlo fácil diré que es la fuerza que tiene el motor de un coche. Si un coche tiene mucha fuerza o par pues puede ir a una velocidad alta (por ejemplo 120 km/h) a pocas revoluciones, 1800-2100 rpm, (los diesel) y con esto gastas menos. Un gasolina, el mío por decir uno que conozco bien, a 120km/h requiere 3000 rpm ya que los gasolina tienen menos fuerza o par. También es importante por ejemplo para los adelantamientos: de 80 km/h a 120km/h se nota mucho el tiempo que tardas en alcanzar esa velocidad si un coche tiene una buena dosis de par, tarda menos por tanto es más seguro. Y por si compráis un coche no os dejéis deslumbrar por la aceleración o tal. Tienes que fijarte en las recuperaciones y en el precio del taller para cuando lo lleves al mantenimiento (bueno, eso entre muchísimas más cosas pero que no es el objetivo del post).
También recuerdo la época que me gustaban los coches con ruedas muy gordas. Y ahora precisamente me quejo cuando ponen ruedas gordas a coches que no lo requieren. Un coche puede gastar menos con menos goma porque tiene menos rozamiento. Aparte de que afecta al consumo y (lo que nadie piensa en su momento) que valen una pasta cuando te tocan cambiarlas.El mío tiene un buen zapatón pero pude sacarlo a buen precio, lástima que me reventará uno al día siguiente por culpa de un trozo de chapa….
Y bueno…ya no digo de los equipos de música en el coche!! Pero ahí tuve mi etapa con el Opel Corsa..como sonaba!! Lo curioso es que luego he tenido los altavoces de casa y solo una radio decente y bueno, estoy bien. Pero me estoy planteando el cambiar los altavoces de mi coche actual (nada de etapas de potencia ni nada parecido) para mejorar la calidad del sonido (y que conste que suena bien para ser altavoces de cartón).
Y lo que no cambia nunca es que siempre, siempre, estoy mirando coches y me emociono como un tonto cuando veo algo que no he visto nunca o poquísimas veces. En Sevilla, hace dos semanas, un Lamborguini blanco cabrio. Y este domingo un Jaguar descapotable con un motor que es un pepino, muy bonito el coche… ¿Y el día que fui con el Dr.Dolittle a ver la Formula Uno por primera vez? Ya hace unos años, Minardi aún existía, y el primer recuerdo fue el sonido de los F1… que pasada, que maravilla, que gozada…. Aún se me ponen los pelos de punta.
Tengo suerte porque en todos años conduciendo no he sufrido ningún accidente, al menos yo conduciendo. A punto varias veces pero entre la fortuna, la habilidad del momento (¿Cómo esquive ese coche?) o por las razones que fueran siempre he salido bien librado. Otra cosa que yo haya estado dentro del coche accidentado que esas si y recuerdo dos. En ambas me lleve un buen golpe a la cabeza pero parece que ahí quedo, en un buen susto. Y es cierto, todo pasa a cámara lenta.
Puedo compartir esta afición con mi amigo Yo y con mi hermano porque el resto de mis amigos me entienden pero sé que no puedo explayarme mucho con el tema. En fin, es mi afición y me ha gustado compartirla con todos ustedes.
Tronan
Desde pequeño realmente, desde que puedo “mirar hacia atrás” en los recuerdos de mi memoria siempre he tenido algo relacionado con el motor: cochecitos de chapa, coches teledirigidos(por cable y un buen montón de pilas de las gordas), cartas de coches (y aviones también)…
Imagino que en parte la “culpa” la tiene mi padre: siempre le gustaron los coches y siempre había revistas de coches en casa (me crié con la revista Autopista) y mi padre me hablaba de ellos. Una vez, hace mucho años, nuestra obsesión (al ser obsesión de mi padre ergo era también mía) era el Citroën BX. Imagino que porque el coche familiar era un Citroën GS Palas de color Beige con suspensión hidroneumatica (se levantaba hasta en 3 alturas, una pasada) y la marca le gustaba a mi padre.
Recuerdo con cariño, con unos 3 años, un autocar grande con luces traseras y delanteras el cual cargaba con mis muñequitos y lo dirigía por toda la casa (era teledirigido). Apagaban las luces para que fuera con mis faros encendidos jajaja. Qué bueno. Ah! También recuerdo un tanque de hojalata que se movía solo con luces (me lo regaló mi padrino Francisco) y otro coche, un Seat 124 familiar de color rojo (o naranja, una nebulosa me impide verlo con detalle). Todo esto con 3 años.
Recuerdo el haber ido muchas veces en un Seat 600 y en un Seat 124 de color lila con una pegatina grande de una pantera en el capó (ambos coches fueron de mi padre). También un Renault 12 de mi tío Fernando o un Citroen 2CV o incluso un “cuatro latas”, un R4 de un vecino. Y esto con hasta los 5 años creo recordar. A partir de esa edad apareció el Citroën. Mi tío y mi madrina son taxistas y en esa época era un Seat 124 doble faro creo. Muy chulo.
Recuerdo que cuando iba con el coche siempre iba atrás en medio para ver como subía y bajaba las agujas del velocímetro y del cuenta-revoluciones. Me fascinaba, lo mismo que llegué a pensar que eso solo ocurría en el coche de mi padre porque iba yo (cosas de niños claro) en él.
Y mientras iba creciendo leyendo revistas cada vez que me paseaba por la calle (al colegio, la compra) no paraba de mirar los coches aparcados: qué modelo eran, la matricula, los colores… Me fijaba en los coches que circulaban. Incluso cuando iba en coche y era de noche intentaba adivinar por los faros que coche era (antes era más fácil, los coches tenían mucha personalidad en sus faros) y casi siempre acertaba
En el año 1987 mi padre entro a trabajar en un concesionario de la marca Opel y bueno, eso para mi era simplemente un “morirme de gusto”. Si tenía que ir los sábados a trabajar subía con él y me pasaba horas en el concesionario mirando cada coche, leyendo las instrucciones, paseando por el taller, por la sección de vehículos usados, el departamento de recambios… que bien me lo pasaba (tenia 12 años).
Cuando mi padre paso a comercial pues cada poco tiempo se tenia que hacer inventarios de la flota de coches en stock y lo ayudaba, era mucho más rápido: yo le indicaba color (con sus variantes, por ejemplo Rojo Burdeos o Gris Acero), el número de bastidor, el modelo, los extras que llevaba (antes era más sencillo este tema) y lo que hiciera falta. En verano era sofocante pero me gustaba.
Unos años más tarde mi padre gestionó el departamento de recambios y aquí descubrí otro lado: piezas, part numbers, inventarios eternos. Tuve un año medio sabático (de los 15-16 años) que me lo pasé, entre clase y clase, trabajando en el departamento. Mis tareas eran diversas: preparación de pedidos para los talleres de la isla, inventariar, limpiar, revisión del material entrante y ubicarlo en su sitio. Me llevaba de 1000 a 2000 pesetas cada mes (de 6 a 12 euros) y bueno… no era una paga muy buena que digamos pero me lo gestionaba bien para pasar el mes: unos cines, unas latas de refresco y una revista de videojuegos. Es lo que había, era otra época, otro momento y yo me lo pasaba bien y no me quejaba.
Aquí solo comentar que en esa época de mi padre tuve la suerte de poder ir en muchísimos coches distintos. Los que más recuerdo con más cariño eran el Opel Kadett GSI, Opel Ascona GT, Corsa City, Peugeot 505, Ford Sierra, Alfa Romeo 75 (menudo coche!!), Opel Vectra V6, Renault GT, Opel Midi, Chervolet Blazer…. en fin, muchos. Fue genial.
Ya luego con mis trabajos temporales variopintos me pude paga el carné de conducir, con 21 años, justo para entrar en el Servicio Militar. Allí me saqué el carné de camión pesado más remolque (con ellos conseguí mi primer trabajo post-mili) y estuve dedicado a enseñar a otros a conducir camiones, viajar con ellos, irme hasta San Sebastián con una bestia parda que se le rompió la dirección asistida (intentar maniobrar con un camión en la bodega del barco sin ella) … Y yo seguía con mi afición a los vehículos, era imposible no seguir sintiéndola, no podía evitarla.
Al finalizar la mili me compré mi primer coche con los primeros salarios del primer curro post-mili (que tengo aventuras también con la furgoneta que conduje) me compré un viejo Seat Ibiza 1.5. El muy cabrón necesitaba una gasolinera detrás! JAJAJA (ese se lo quedo mi hermano luego). Y me lo pasé muy bien en ese coche : ) Ahí tuve mi primer mini-equipo de música e hice muchos kilómetros con el.
El segundo coche fue un Opel Corsa 1.7D 100 aniversario en color Cobre (me gustaba muchísimo ese color) y con el recorrí 100.000km. Y en este si tenía un equipo de música cañero cañero!! Que gozada! Este se lo quedo mi padre, ahora tiene 160.000 y sin problemas.
Posteriormente me compré, de segunda, un Alfa Romeo 156 JTD magnifico (que ahora tiene mi hermano y funciona como un reloj con 160.000 km ya encima). Y actualmente tengo un BMW 318i Touring, un familiar, que salvo unos problemas en general va muy bien y el motor es un auténtico disfrute: si voy bajo de vueltas me lleva tranquilo pero cuando le piso y ya llevas el motor por encima de las 4000 revoluciones…. Uff, que gusto.
Y podría ser pero lo dejo para otro día que esto está siendo muy largo
Tronan
P.D. A ver si encuentro una vieja foto de la mili con mi camión (uno de ellos), un fabuloso Pegaso.
No soy un experto en el tema ni de coña pero siempre tengo problemas para reciclar las pilas y se me acumulan en casa: cajones, bolsitas, etc. Y estoy seguro que eso os pasa a todos. Entonces, si apenas hay lugares para reciclar pilas (que deben tener un valor residual nulo y no le deben interesar a nadie) pues parece ser que tampoco se reciclan las baterias de los actuales coches hibridos.
Y eso es MUY POCO ECOLOGICO así que por un lado te venden un coche “verde” (porque un coche contamina, sea hibrido, eléctrico o de combustión) pero por otro las baterías que impulsan (o dan apoyo al motor normal) a estos vehículos no se reciclan como toca.. cojonudo.
Eso en política lo llaman demagogia (la única palabra que dicen y practican los políticos de nuestro país).
Como medida de protesta hasta que se reciclen como toca creo que adoraré al Ford Mustang.

